Luego de dos años de constante caída en ventas de entradas, los cines de Argentina vuelven a recuperar la asistencia a sus salas.
Los antecedentes que confluyeron en la
pérdida de público se originaron en 2008, cuando los tickets incrementaron su
valor pasando de un piso de $9,50 a $15, lo que también acentuó el incremento
de la piratería y la preferencia de los espectadores a comprar películas
truchas para consumir en el hogar.
Asimismo, durante 2009 la confluencia
de la gripe A y las crisis financieras hicieron estragos en las cadenas, que
vieron caer sus ventas estrepitosamente.
Sin embargo, el negocio parece
recuperarse poco a poco; tanto es así que en lo que va del año, según la
empresa Ultracine, la cantidad de asistentes se incrementó un 22%, lo que representa
una cifra cercana a los 22.835.085 asistentes, un contraste importante con los
18.354.097 registrados durante el período enero-julio de 2009.
Las causas de este repunte son
variadas. Según Laura Najlis, gerente de Marketing de Cine Hoyts, mucho tiene
que ver la incorporación de salas 3D, que logran traccionar, con un valor
agregado, la vuelta del público a las salas. “A las proyecciones 3D en nuestros
cines, se suma que este es un año en el cual están llegando muy buenas
producciones cinematográficas”.
Es así que una cadena como Hoyts ya ve
un incremento de casi 50% en cantidad de espectadores con respecto al año
pasado y prevé que ese porcentaje se mantendrá durante todo 2010.
Otra variable que destacan los
especialistas del sector es que a pesar de las subas de precios, el cine
continúa siendo la opción más económica frente a otros espectáculos o salidas
recreativas, como pueden ser el teatro o los shows musicales internacionales.
Si de incrementos se trata en las
entradas, el último año las entradas registraron aumentos cercanos al 18% que
según aducen desde las cadenas de cine, acompañan el índice inflacionario. En
las ubicaciones más exclusivas como pueden ser los shoppings, los tickets
llegan a un techo de $26 en contraposición a los $22 de 2009. En las salas del
Gran Buenos Aires, a pesar de que se registraron subas similares, los precios
siguen siendo 15% inferiores.
Debido a ese aumento en los valores de
las entradas, y el incremento de asistentes, la recaudación tuvo su propia suba
cercana a 60%. Es por ello que en términos de facturación durante los primeros
seis meses de 2009 se recaudaron más de $249 millones, mientras que a julio de
este año se llegó a los $398 millones.
Por otra parte, mientras se
incrementan las producciones 3D, en la Argentina la cantidad de salas que
cuentan con este formato suman sólo 4% del total, por lo que las cadenas
comienzan a aumentar su inversión en pos de sumar más pantallas con esta
tecnología.
La inversión en este tipo de salas
requiere un monto cercano a los USDl70.000 por cada una de ellas. En una sala tradicional
el desembolso alcanza los USD30.000.
Si bien la inversión puede parecer
alta, los expertos sostienen que gracias a los estrenos actuales el retorno de
esa inyección de capitales es mucho más rápido que el de una sala tradicional.
Vía El Argentino
