La semana pasada recibí a un grupo de gente del sector audiovisual sueco en mi escuela. Tienen bastante éxito (la audiencia va en aumento, sus acciones también), así que les resulta difícil sentir la potencia de los vientos de cambio y seguir su paso. Les dije que tan solo estamos comenzando a sentir la tormenta (/metáfora), y expliqué que si realmente estamos saliendo de lo que algunos investigadores daneses llaman (metáfora) el Paréntesis de Gutenberg, entonces nuestro concepto de medios y el consecuente conocimiento de la sociedad cambiará de manera profunda en los próximos años.
En su asombrosa historia sobre la influencia de Gutenberg, Elizabeth Einstenstein sostiene que a los libros les costó 50 años ser algo en si mismos, y no meras copias de los escribanos, y que se tardaron otros 50 años o más en reconocer el impacto de la imprenta. El equipo del Paréntesis de Gutenberg plantea que estamos entrando en un periodo de confusión tan grande como el que provocó Gutenberg. Por supuesto, estamos operando en años internet, no en años Gutenberg. Aún así, sólo hemos visto el principio. Así que pedí a los suecos que dieran un paso hacia atrás y que se planteasen su rol de un modo más amplio.
Pedí a los suecos que pensaran en los medios como la herramienta esencial de lo público, una herramienta que no está condicionada. Como tienen financiación pública (pero no con los impuestos, dejo los detalles para ellos y la BBC) les sugerí que lo mejor que podrían hacer es dar voz y proteger al público. Podrían seleccionar, formar, promover y colaborar con nuevas personas, utilizando nuevas herramientas de manera novedosa, por ejemplo. Podrían establecer plataformas para hacerlo posible, y redes que ayuden a que sea sostenible. Podrían entenderlo como parte de su rol como promotores de un ecosistema vivo y saludable, y de todos sus miembros, incluyendo no solo a los nuevos sino también a los viejos medios heredados (con esa misma visión hace tiempo que digo que la BBC debería de asumir como misión utilizar su poderoso megáfono para promover y apoyar lo mejor del periodismo y de los medios en el Reino Unido, sea quien sea su autor; es un bien público).
Con todo esto quiero decir que creo que tu visión tripartita de los medios actuales es correcta, pero temporal. Todavía estamos en la fase en la que los impresores están copiando las fuentes y los contenidos de los escribanos. Vino nuevo, barricas viejas. Además, todavía estamos en la fase de separar a los compañeros de los viejos medios de los de los nuevos medios, lo público de lo privado, y en consecuencia a los medios (los periodistas) del público. Creo que esas diferencias se difuminarán cuando pasemos de la etapa de copiar a los copistas e inventamos formas totalmente nuevas.
Entendemos que el contenido es aquello que hacemos nosotros. Google ve contenido por todas partes. Twitter crea contenido que ni siquiera Twitter entiende (nuestra verborrea tiene valor real como vaticinador del éxito de una película). Blippy crea un mercado transparente de cosas. Google Goggles con Foursquare y Yelp y Facebook y Google Maps y los aparatos que llevamos encima siempre están conectados y localizables, y nos fuerzan a repensar las definiciones de lo local y de la noticia. The Guardian convierte datos en noticias colaborando con lo que antes se conocía como audiencia. Todavía no hemos visto nada.
Así que no creo que estemos todavía en un estado de inactividad en el que podamos encontrar tres poderes dentro del cuarto poder, y contar con que las tensiones entre ellos puedan sustentar una nueva dinámica de los medios.
Por encima de esta visión, creo que estamos entrando en una fase en la economía en la que las industrias (repletas de corporaciones cerradas, centralizadas, que poseen sus medios de producción o distribución) están siendo sustituidas por ecosistemas (repletos de entidades que deben colaborar y cooperar y complementarse para hallar eficiencias y a través de ellas lograr rentabilidad y sostenibilidad). Así que la idea de que tus tres sub poderes podrán competir no es sostenible: tendrán que especializarse y después colaborar, y se tendrá que producir una división de roles (creador frente a seleccionador, plataforma frente a red, local frente a nacional, por ejemplo), pero serán divisiones nuevas.
Estás identificando el inicio de una atomización de los medios. Yo, sin embargo, veo esos átomos transformándose en nuevas moléculas (/metáfora).
JEFF JARVIS / Buzzmachine via 233grados