El cohete Soyuz despegó el viernes pasado desde el Centro Espacial Europeo de Kurú la base espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA), en la Guyana Francesa, con los dos primeros satélites del sistema de navegación Galileo, concretando así la puesta en marcha del sistema europeo que busca sustituir al GPS de Estados Unidos.
Con este lanzamiento parten los dos primeros satélites
operacionales del sistema de navegación Galileo, que una vez esté operando por
completo, el sistema permitirá a los europeos autonomía del Sistema Global de
Posición (GPS) controlado por Estados Unidos.
Rusia espera, por su parte, completar su propio sistema
similar a finales de este mes.
El operador europeo Arianespace explicó este jueves en un
comunicado que, tras la "anomalía" detectada durante la carga de
combustible, se han trabajado en las instalaciones de la Soyuz y se han
realizado las comprobaciones adicionales.
El vuelo supone la culminación de más de una década de
planificación, negociaciones, retrasos y construcción que tiene como objetivo
dotar a Europa de una gama completa de lanzadores de satélites y al mismo
tiempo, inyectar dinero en efectivo en el programa espacial de Rusia.
Una vez que esté operativo a finales de esta década, Galileo
debería dar a los europeos autonomía con respecto al Sistema de Posicionamiento
Global (GPS) controlado por Estados Unidos. Rusia dice que completó su propio
sistema similar a principios de este mes.
Arianespace es propiedad de la Agencia Espacial Francesa
(CNES), que tiene 34% y Astrium, una filial propiedad del gigante aeroespacial
europeo EADS, que posee 30%. (EuropaPress)
