Si se llegan a aplicar los nuevos impuestos en México, los consumidores terminarán absorbiendo las nuevas tasas a la telecomunicación.
El director de la consultora The Competitive Intelligence Unit, Ernesto Piedras, afirmó el martes que aquellos impuestos que México aplique a los servicios de telecomunicaciones terminarán por ser trasladarán a los consumidores finales, porque las empresas no están en condiciones de absorberlos.
El especialista criticó la falta de políticas públicas claras y el discurso contradictorio del gobierno federal, que pretende colocar a México entre los 30 países líderes en infraestructura, pero en los hechos intenta gravar a este sector con impuestos globales de 6 por ciento, lo que producirá mayor contracción en la demanda como consecuencia de este "ejercicio de desesperación fiscal".
De acuerdo a un artículo publicado por Miriam Posada García en La Jornada, Piedras "destacó que si la Secretaría de Hacienda logra que se apruebe la aplicación de 4% de impuesto especial sobre producción y servicios a los servicios de telecomunicaciones, y además 2% del impuesto contra la pobreza, se puede prever una seria contracción en el flujo de inversiones de los operadores, quienes este año estarían invirtiendo alrededor de US$ 3.000 millones".