Plagiar, que no es más que copiar obras ajenas para darlas como propias, según el DRAE, es una práctica muy enraizada en las universidades, puesto que el 86% de estudiantes ha confesado que alguna vez ha copiado información para desarrollar un trabajo.
El
educador León Trahtemberg le carga mayor responsabilidad a estos, y opina que
“si un profesor no quiere que su alumno plagie, no debe hacerle preguntas que
se puedan contestar plagiando”.
Pero
¿por qué copia el alumno? El 28% responde que por falta de información de fácil
procesamiento; 23%, por falta de tiempo; 16%, por la complejidad del tema y
12%, por desinterés en el tema a tratar.
El
90% de universitarios encuestados cree que las nuevas tecnologías favorecen el
plagio. El 77% afirma que para hacer una tarea acude a Google y a otras web
para tomar información sin citar la fuente. El 92% considera que esto es
negativo, e incluso un sector sostiene que pone en peligro el sistema
educativo, lo que lleva a que un 39% diga que deben ser expulsados.
