El presidente de Bolivia, Evo Morales, firmó el decreto que reglamenta la Ley Contra el Racismo y Toda forma de Discriminación, por la cual los medios bolivianos que sean sancionados administrativa o judicialmente por difundir contenidos considerados racistas afrontarán multas económicas o suspensiones de hasta 360 días.
La ministra
de Justicia, Nilda Copa, informó en rueda de prensa que el Gobierno aprobó en
Consejo de Ministros la normativa. Según Los Tiempos, señaló que "el
reglamento tiene sanciones, pero no contempla cierre de medios de
comunicación". Esto es cierto en parte, ya que la norma fija de 150 a 360
días de "inhabilitación temporal de funcionamiento" para los medios
que reincidan tres veces en actos de racismo.
El
viceministro de Justicia, Hugo Montero, dijo a la agencia Efe que las sanciones
contra los medios serán impuestas tanto por la Autoridad de Fiscalización y
Control Social de Transporte y Telecomunicaciones (ATT) como por jueces
penales, dependiendo de la gravedad del caso. Vale destacar que la ATT es una
institución pública, controlada por el Gobierno, que tiene a su cargo la
regulación de los medios de comunicación.
