El gobierno de Brasil tiene la intención de cerrar el debate sobre prohibir la propiedad cruzada de medios de comunicación. Para ello, irá en camino inverso y adoptaría el modelo de convergencia, en el que el interesado comprará una concesión única, para ambas plataformas, la impresa y la digital, según informa Adnews.
Según informa el diario O Estado de S. Paulo, el ministro de
Comunicaciones, Paulo Bernardo, tiene entre manos un proyecto que tiene como
objetivo hacer realidad la convergencia. Según el consejero de la Agencia
Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), Joao Resende, la discusión es
"inevitable" y deberá aplicarse en el plazo de cinco años.
Bernardo afirma que los medios digitales tienen la misma
limitación de 30% al capital extranjero que actualmente impone a los demás
medios de comunicación.
La propia presidenta Rousseff arengó a la industria a
trabajar en el proyecto de una regulación de los medios de comunicación, de tal
manera que se centren en la consistencia y en la calidad, pero una fuente de
Associated Press asegura que las propuestas se juzgarán "sin prisa y sin
contaminación ideológica", en contraste con las controversias generadas
por últimos momentos de Lula en el poder.
También en ritmo lento, el gobierno establecerá normas que
prohíban a los legisladores dirigir radios y televisoras, un hecho casi
habitual hoy en día.
