El grupo de telecomunicaciones ATT, el segundo operador de telefonía móvil en Estados Unidos compró por USD39.000 millones T-Mobile, la filial norteamericana de móviles de la alemana Deutsche Telekom.
De esa cifra, unos USD25.000 millones se abonarán en efectivo.
Los consejos de las dos firmas aprobaron la operación.
La maniobra busca reforzar la red de AT&T para hacer
frente al empuje de Verizon Wireless, la compañía líder del sector de las
telecomunicaciones en suelo estadounidense, que está participada en un 50% por
Vodafone. Y deja en un serio compromiso a Sprint Nextel, la tercera, que
preparaba una ofensiva por T-Mobile.
Deutsche Telekom, de acuerdo con los términos de la
operación, recibirá a cambio el 8% del capital de AT&T y contará con un
puesto en el Consejo de Administración del nuevo gigante de las
telecomunicaciones en Estados Unidos, a la espera del visto bueno preceptivo de
las autoridades de competencia. En paralelo, el grupo espera elevar en más de
8.000 millones las inversiones en infraestructuras en EE UU durante los
próximos siete años.
Con esta operación, el grupo alemán busca poder concentrarse
más en su negocio en Europa, sobre todo en el creciente negocio de transmisión
de datos electrónicos.
