La revelación el mes pasado de que los iPhone de Apple recogieron datos de desplazamiento y que los almacenaron por hasta un año -pese a que el programa de localización estaba supuestamente desactivado- generó un nuevo escrutinio sobre la relación entre localización y privacidad.
Este martes, altos directivos de Apple y Google se
presentarán ante una comisión del Congreso de Estados Unidos sobre cómo puede
el seguimiento de los movimientos de los clientes violar sus derechos.
Mientras las empresas de publicidad para móviles argumentan
que necesitan dichos datos para saber qué les gusta a los usuarios para brindar
un buen servicio, las empresas que fabrican teléfonos y aplicaciones no dan a
conocer a los usuarios qué información están recopilando y qué van a hacer con
ella, lo que será motivo de cuestionamiento en la audiencia del martes.
Entre los testigos habrá directivos de Google y Apple y
responsables de la Comisión Federal de Comercio y del Departamento de Justicia.
