Las telefónicas que operan en Argentina lograron que se le impida a Cablevisión ofrecer telefonía, que había obtenido el permiso una semana atrás.
Fibertel, marca de CableVisión (propiedad del Grupo Clarín), una semana atrás había obtenido el permiso necesario para ofrecer telefonía en Argentina. Sin embargo, las protestas de las telefónicas torcieron esa decisión y la Secretaría de Comunicaciones quitó el permiso otorgado.
Los recursos en tal sentido fueron interpuestos por Telecom, Telefónica y la Federación de Cooperativas del Sur (Fecosur). Para respaldar sus argumentos, las dos primeras firmas habían aducido que Fibertel no era una sociedad y como tal no podía tener licencia ni numeración; publica hoy La Nación.
CableVisión anunció en un comunicado que “llevará adelante todas las acciones administrativas y judiciales que correspondan ante la violación de los principios constitucionales de igualdad ante la ley, propiedad y libre competencia”.